Las 50 sombras de PDVSA: muchos bolívares pocos dólares

La caída de la producción de petróleo en los últimos ocho años, unos 750 mil barriles diarios, en conjunto con los inmensos pasivos en moneda extranjera a los cuales incurrió Pdvsa para conciliar su gasto, como agente fiscal del gobierno y como empresa productora de petróleo, a la par de obligaciones con socios, contratistas, proveedores, fue reduciendo aceleradamente en cuatro años, desde 2009, la renta petrolera disponible, tanto para capitalizarla para sostener la producción en el mediano plazo.

El peso de los pasivos financieros y no financieros de Pdvsa

 Pero tampoco para servir sus elevados pasivos financieros y no financieros, deuda documentada, garantizada y acuerdos con sus socios en las empresas mixtas, proveedores y contratistas, muchos de ellos obligados a refinanciar las deudas de Pdvsa con ellos. La realidad era evidente, y no nos sorprendimos, Pdvsa no mantenía un flujo de caja suficiente para cubrir gasto corriente y gasto de capital. La enfermedad fiscal se trasfirió a PDVSA, el ordenamiento legal y constitucional abrió las puertas al nacionalismo petróleo y con ello al deterioro de la industria petrolera nacional. Al final, de ese escabroso periodo, Pdvsa, luce en ruinas, La renta petrolera es negativa, las obligaciones en dólares son mayores que la renta del petróleo. Además de estas obligaciones, acotemos que el gobierno impuso a Pdvsa grandes compromisos de suministros de crudo y productos a Petrocaribe, un acuerdo geopolítico impulsado por Chávez y los cubanos, requerido para poder financiar apoyo político externo necesario para barrer políticamente la oposición venezolana.

El peso de la geopolítica y de la revolución sobre Pdvsa

En ese orden, también se firmaron convenios económicos que derivaron de acuerdos multilaterales ALBA y Mercosur, y otros bilaterales que eran asimilados con suministro de crudos y derivados producidos por Pdvsa y sus socios en Venezuela. En conjunto esos acuerdos, obligaciones financieras y no financieras agotaron la renta petrolera haciendo que su flujo en divisas se devolviera en negativa desde principios de 2012. La consecuencia inmediata fue la crisis de balanza de pagos tanto de PDVSA como de la Republica hacia finales del 2102 y que se notó con la explosión en el mercado del dólar paralelo.

El otro acuerdo, el llamdo Crédito Chino, merece un análisis particular, pero las exigencias chinas a cambio de acuerdos comerciales y dinero anticipado de China -dólares y yuanes- han significado un enorme sacrificio para Pdvsa a cambio de corrupción rampante y negocio que solo benefician a China y la corrupta burocracia bolivariana. El flujo de caja de PDVSA en estos ocho años ha estado al servicio de la política destinado a galvanizar el piso político y la egolatría de Chávez de un gobierno manirroto, derrochador, corrupto y no controlable, el cual, sistemáticamente evadió una necesaria controlabilidad que el régimen político venezolano no dispone, dado no posee los contrapesos políticos institucionales requeridos para controlar la hacienda pública, origen y destino del gasto público, así como de empresas del Estado administradas por el Gobierno.

Las exportaciones de petróleo no pagan esos pasivos

Igualmente, el flujo de caja de Pdvsa no alcanzaba ni alcanza para sostener la demanda fiscal por recursos del petróleo que el gobierno requería de Pdvsa para destruir al sector privado nacional y ensanchar la base económica del Estado, fenómeno que se lograba con el control de cambio, la inflación y la conversión en entes serviles del gasto público a una buna parte del capital privado nacional, de sus más grandes empresas. Pdvsa fue perdiendo entonces su participación en el PIB dado que la renta era drenada fiscalmente por el gobierno quien adquirir fuertes compromisos rentistas nacionales en bolívares como internacionales en dólares. Así de un 24% en términos del PIB Pdvsa se reduciría a un 7.5% a finales del 2014.

La enorme deuda externa de PVDVSA en esos ocho años sirvió para tapizar de dólares su flujo de caja negativo, y que tenía que distribuir cada vez menor renta fisco entre sus pasivos en divisas con socios, proveedores, contratistas, y los pasivos del gobierno, así como un gasto público no presupuestado cercano a la mitad de la contribución fiscal de PDVSA que promedio en esos ocho años más del 50% del ingreso fiscal del gobierno. Una actividad fiscal controlada directamente por el Presidente de la Republica, caja de la cual que el nuevo efecto Presidente no consiguió recursos, lo que lo obligo a buscar en la hiperinflación y en impuesto inflacionario el mecanismo fiscal que le diera fondos para su Guerra contra el sector privado, lo que queda de él.

Pdvsa, al término, muchos bolívares pocos dólares:mega devaluaciones

Así se puede concluir con facilidad que los problemas financieros de PDVSA no están en el bolívar, de hecho su deuda en pagarés al BCV remonta los 650.000 millones de bolívares, suma que algunos dividen por algo para hacer dólares, pero que hace esas conversiones financieramente irrelevante porque esa deuda con el BCV, Pdvsa la licua sin vergüenza con la hiperinflación, escasez, y contracción económica que arrastramos por cinco trimestres consecutivos. En ese orden de ideas se puede afirmar que vender dólares en Sicad-I /II o a 6.3 tampoco es relevante para las finanzas de PDVSA, su angustia financiera es extrema y terminal. Su problema básico es su balanza de pagos (deficitaria) en dólares y su impacto en el mercado cambiario, se puede notar en la hiperinflación, las colas, la escasez y la caída de su producción por descapitalización.

Una Pdvsa sin caja y un gobierno forajido, un país en vias de emergencia humanitaria

Hasta ahora PDVSA tiene establecido no venderle más 11750 millones de dólares en ambos mercados a 6.3 el 70% y en las subastas de la fusión Sicad 3750 Millones de dólares “necesarios’ según afirma MinFinanzas, de una renta petrolera que tiene muchos estimados. Bancos de inversión europeos, asiáticos, rusos y americanos estiman ese turnover en 32000 Millones $, Moodys 31500 millones de $, que coincide con la The Economist, el BofAmerica el banco más expuesto al riesgo Venezuela estima 45000 millones, pero están equivocados no llega allá. En mi caso, personalmente estimo entre 28000 y 30.000 millones de dólares de los cuales ellos tendrán que disponer de 18000 para servir sus pasivos financieros y no financieros.

No les alcanza para todo, por lo que hay diligencias fallidas, desde luego, para renegociar su deuda no financiera, y la que está garantizada, encontrándose grandes dificultades porque el ajuste requiere un exceso de interés que marca el elevado riesgo país, el más alto del mundo, por encima 35%!! Insólito, a lo cual se agrega que ya el petróleo no es la joya para pagar en especie porque la volatilidad de su precio lo convirtió en queso fresco.

Venezuela, un país con petróleo, pero sin petróleo

Las expectativas del mercado internacional es que no podrá arrugar la deuda con bancos y si no paga a sus socios hay ya muchas posibilidades que algunas empresas extranjeras liquiden su participación, se rumorea que los rusos presionan en ese sentido, ellos también gas y petróleo están en apuros. Por otro lado, China parece que se aleja, como se deriva del último convenio chino-saudí que se transo la semana pasada, Arabia Saudita incrementó ventas ‎a China en 14% entre, noviembre y Enero, pasando a ser para China su aliado petrolero fundamental.

La geopolítica al servicio del imperio chino ha resultado poco rentable, Venezuela ha sido desplazada, la refinería en construcción en China sufre paros, mientras que las dos refinerías chino-sauditas van a millón. Regresando a PDVSA y el mercado cambiario, las cosas explotaran cuando reviente el “dólar marginal” un mercado inexistente, sin pantalla, ni tampoco pizarrón ni data de oferta y demanda, un mercado donde una mano pone un precio a manopla, dado que SIMADI depende depende únicamente de oferta privada pero el Convenio Cambiario 20 los obliga a abrir cuentas en dólares y con el expediente de un gobierno que saquea, expropia y estatiza, nadie querrá que le pase lo mismo a sus dolaritos ahorrados con tanto esfuerzo, por lo que el diferencial con el dólar paralelo tenga incentivos para pagarse, así muchos prefieren no tomarse la foto en Simadi.

Pdvsa: en el peor de los dos mundos

Pdvsa recibe en préstamos del BCV más de 600 mil millones de bolívares a través de dos bypass, uno con pagares directos y otros a través del Tesoro. En otras palabras Pdvsa tiene todos los bolívares que desee, el BCV proveerá, mientras alcance el papel billete. Esos préstamos se corresponden parcialmente con la monetización del déficit fiscal, fenómeno que se deriva de la caída de la renta petrolera generada en las exportaciones de petróleo. Las razones de esta caída de la renta petrolera, son ampliamente conocidas, caída de la producción, caída de los precios del petróleo y un factor político costoso en el marco de la “geopolítica del petróleo” en subsidios financieros, suministro de petróleo en acuerdos multilaterales y bilaterales con descuentos en los precios.

En ese sentido subir el precio de la gasolina, podría darle en dólares lo mismo que le reporta el actual racionamiento de gasolina, fenómeno más intenso en el interior del país, pero también es un ejercicio de relaciones públicas internacionales, al igual que las mega devaluaciones, ansiadas y causa de stress en los tenedores de bonos venezolanos –incluidos los de PDVSA. Solo que a un costo económico y político considerable a los sectores susceptibles del discurso de odio, resentimiento y clientes del régimen de apartheid económico que el gobierno aplica contra los sectores medios, comerciantes, industriales, etc. Un aumento del 50 por ciento en el precio no le deja en Bs ni la mitad de un pagare semanal que lleva al BCV, pero como lo afirmaos arriba, cada litro de gasolina que no se venda –ni se vaya de contrabando- permitirá venderlo en el mercado internacional, pero entre 40 -50 dólares, pues muy poco para satisfacer la demanda.

En otras palabras en lo peor de ambos mundos. Una contracción de la oferta de petróleo en el mercado interno no redundara en más dólares, pero si en más inflación y muchos bolívares para los que controlan los circuitos de distribución de gasolina, los beneficiados de la grotesca corrupción que ha ayudado a destruir a Pdvsa